La Otitis Media Aguda es una de las infecciones más frecuentes en niños.

La Otitis Media Aguda se define como la “presencia sintomática de exudado (seroso, mucoso, purulento o mixto) en la cavidad media del oído” [1] aunque también se suele definir como una infección en el oído medio.

Es una de las infecciones adquiridas más conocidas por ser frecuente en la infancia -sobre todo en la primera infancia- siendo uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria y el principal motivo de prescripción antibiótica. Alrededor de un 80% de los niños al cumplir los tres años han padecido algún episodio de Otitis Media Aguda -OMA- [2]. Este no es el único dato, según un estudio de cohortes en el año 2000, el 60% de los niños participantes-de los 1400 analizados- menores de tres años había tenido al menos un episodio de OMA [2].

Algo que caracteriza este tipo de infección es la rapidez en la aparición de los síntomas. Los más comunes son el dolor de oído, fiebre alta y otorrea (secreción de líquido) y suele venir acompañada de otra patología como la gripe o el resfriado.

Tipos de Otitis Media Aguda.

No todas las otitis son iguales. En primer lugar, podemos estar ante una Otitis media externa o aguda según si el causante es ajeno a nuestro organismo o no.

También hay una segunda clasificación según la duración del exudado y la presencia de síntomas agudos tales como:

1. Otitis media con exudado o media subaguda (OME): Estamos ante este tipo de otitis cuando hay presencia de exudado asintomático o con síntomas muy leves en la cavidad del oído medio. También es conocida como Otitis media serosa. Cuando el exudado persiste más de 3 meses pasa a denominarse Otitis media crónica no supurada (OMC)

2. Otitis media aguda (OMA): Ante la presencia de exudado sintomático de forma purulenta en el oído medio. Dentro de este tipo de otitis, también podemos diferenciar entre esporádica y de repetición -con una subdivisión entre persistente, recurrente e inclinación a OMA-.

  • A) Persistente: si ocurre un nuevo episodio antes de una semana de la curación del anterior.
  • B) Recurrente: cuando el nuevo proceso agudo se da después de una semana del anterior y se suponen como episodios diferenciados.
  • C) Inclinación a OMA: ante 3 o más episodios de recurrencia en 6 meses o 5 en 12 meses.

3. Otitis media crónica: Si la OMA sigue persistiendo, pasa a ser Otitis media crónica que se subdivide en OMC con exudado y OMC supurada, la primera de ellas es cuando la supuración del exudado es menor a 3 meses y supurada cuando es mayor de 3.

Ante tanta clasificación, es importante que se acuda al especialista para una exploración clínica correcta con su respectivo tratamiento.

Factores de riesgo.

El primer factor de riesgo es la edad preescolar, algo lógico si tenemos en cuenta las estadísticas mencionadas anteriormente. También es considerable el sexo, la padecen más hombres que mujeres y más frecuencia en meses fríos como el invierno.

La genética juega también un papel importante, hay estudios que indican que el riesgo de padecer OMA aumenta cuando algún familiar lo ha padecido con anterioridad. Cómo nos alimentamos, la situación económica, las condiciones de vida o la escolarización precoz son otros de los factores de riesgo [2].

Por tanto, si nos encontramos en el grupo de mayor riesgo, es fundamental la prevención.

Existen tres grandes líneas de prevención: uso de antibióticos, vacunas conjugadas y la quirúrgica.

La profilaxis antibiótica está indicada en la OMA recurrente. Sin embargo, sólo reduce entre un 0,1-0,2 episodios de OMA al mes en niños menores de 2 años [4], al mismo tiempo que facilita las resistencias bacterianas. Por lo que su uso es muy controvertido.

Sin embargo, hay algunos hábitos que podemos incorporar para favorecer la protección ante esta patología recurrente:

  • Lactancia materna, tanto predominantes por encima de los 3 meses y aquella que supere los primeros 6 meses de vida.
  • Vacunación antineumocócica y gripal.
  • Ambiente libre de humo de tabaco.
  • Microbiota oral estable. Cuidarla es esencial, ya que si se encuentra en estado de simbiosis o equilibrio supone una primera barrera de protección ante patologías como la OMA.

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Referencias:

  1. F. del Castillo Martín, F. Baquero Artigao, M.J. García Miguel, A. Méndez Echevarría*. Otitis media aguda. Unidad de Infectología Pediátrica. *Servicio de Pediatría General. Hospital Infantil La Paz. Madrid. Retrieved from: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/oma.pdf
  2. C. García Vera. Otitis media aguda. Pediatría Atención Primaria. Rev Pediatr Aten Primaria vol.15 supl.23 Madrid jun. 2013. Retrieved from: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1139-76322013000300006
  3. Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello. ¿Qué secuelas puede provocar una otitis? Retrieved from: https://seorl.net/secuelas-otitis/
  4. Rosenfeld RM. An evidence-based approach to treating otitis media. Pediatr Clin North Am. 1996; 43: 1165-81
  5. Retrieved from:https://www.probactis.com/que-es-streptococcus-salivarius-k12/
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